Recién llegado de EEUU, más concretamente de la ciudad de Belle Vernon (Pennsylvania), es el último integrante de mi Grupo de Muñecos Españoles Repatriados. Ya sé que algunos pensarán «¡con lo fácil que es conseguir un Nenuco en España!». Y sí, no les faltará razón si dicen eso, pero a mí me gusta que nuestros muñecos exportados, deportados o exiliados regresen, sobre todo si son tan lindos como éste.

Y bueno, no es por ponerme negativa pero… aunque Nenucos todavía se fabrican, que alguien me diga si la producción setentera de estos bebés no era mil veces más linda que la actual. No hablo de la ropa ni de los complementos, que hay gran variedad de ellos y son todos muy bonitos, sino de la expresión del muñeco. A mi modo de ver, donde se ponga un Nenuco setentero que se hagan a un lado los de décadas posteriores.

Este niño me llegó vestido con un conjuntito suyo original, de lana, pero aún tengo que repasarlo y como no no he podido esperar a hacerle las fotos, le he puesto esta otra ropa con la que posa así de guapo.